viernes, 6 de diciembre de 2013

¿QUÉ LE GUSTA A UNA MUJER DE UN HOMBRE?

La verdad es que la humanidad es relativamente caprichosa en sus gustos: lo que gusta a unos no gusta a otros. Las mujeres por tanto, no deberían de escapar de esta norma y tendrían unos gustos y unas necesidades muy distintas, que satisfacerían eligiendo hombres distintos. Pero lo cierto es que a pesar de que a todos nos gustan cosas distintas, si repasásemos la lista de los grupos musicales que más gustan; de las películas que más gustan; de las series de la tele que más gustan… nos encontraríamos con coincidimos en nuestros gustos más de lo que hemos empezado diciendo en este artículo. Aun así es inevitable que a mucha gente no le gusten “Los Simpson”, o no le guste los “Rolling Stones”. Pero aún así incluso hasta algunos de los que no les gustan estos productos reconocen que “tienen algo”. En el caso de las mujeres, es posible que a ellas les gusten hombres distintos porque como ya hemos dicho, tienen necesidades distintas, tienen intereses distintos, hasta tienen gustos distintos. Pero aún así, hay una serie de rasgos que a las mujeres les suelen gustar de los hombres independientemente de sus necesidades particulares. Por todo esto, en este artículo vamos a hacer dos listas: una de ellas con cosas que a las mujeres casi invariablemente les gustan de los hombres de forma más o menos objetivas; y otra de ellas con cosas que a las mujeres les gusta a veces de los hombres y ha veces no, en función de sus necesidades y de sus gustos particulares. En este artículo, qué le gusta a una mujer de un hombre.

Cosas que gustan a una mujer siempre de un hombre

  1. Que se cuide. Nada de eso de hombres que no se cambian de calzoncillos en cuatro meses, que no se lavan, que no cuidan su vestuario… Una mujer suele insistir mucho en que la gustan los hombres bien aseados, bien vestidos. No gustan los hombres descuidados en su aspecto, en su higiene… Aunque es completamente cierto que los hombres solemos tender a ser de media más guarros que las mujeres, nos lavamos menos, lavamos menos nuestra ropa, no le damos tanta importancia a la higiene diaria…
  2. Que tenga un buen cuerpo. Hay muchos cuerpos de hombres que pueden resultar atractivos a una mujer. Pero si no cuidamos nuestro cuerpo pues es normal que en no mucho tiempo aparezcan michelines, carnes caídas, falta de forma… No hace falta matarse en el gimnasio, y a las mujeres no las gustan los hombres demasiado cachas, pero sí las gustan los hombres en forma, que mantienen su físico cuidado y en su máxima expresión, con su peso adecuado, con sus formas masculinas…
  3. Que sepa vestir. Comúnmente cuando una mujer se hecha novio, intenta hacerse con el control completo del vestuario de su chico… Pero aún así, conquistaremos con mayor facilidad el corazón de una mujer si aprendemos a vestir. Para ello podemos poner el ejemplo de un restaurante e3+n donde siempre sirven la misma comida, todos los días lentejas… Con el tiempo, le cogeríamos un asco tremendo a las lentejas, pero no porque no nos gusten: si no porque nos tendemos a cansar de siempre lo mismo… Con nuestro vestuario pasa igual: si siempre vamos igual y no cambiamos, pues no impresionaremos a los demás. Las mujeres llevan esto al extremo y a veces se compran un traje, lo usan una sola vez, y luego deciden que ya no les vale porque la gente ya las han visto con este traje y no quieren repetir dos veces el mismo traje… No hace falta ser tan exagerado, pero sí aprender a cambiar nuestro vestuario.Digamos que podemos tener varios estilos distintos: rock, gótico, calle, sport… y los vamos cambiando, un día uno y otro día otro, estilos por supuesto que se adapten a las circunstancias, tanto externas, como internas (estados de ánimo). Simplemente es cuestión de crear estos estilos, miramos la ropa que tenemos, miramos cómo la podemos combinar, y creamos 7, 8, estilos nuestros distintos, y cada día que salgamos pues tenemos uno distinto. Aunque por supuesto se puede repetir, por ejemplo siempre que vallamos a las piscinas podemos tener el mismo esto de vestir, algo tipo “sport”.
  4. Que sea noble, simpático, divertido… Se ha demostrado que las mujeres que dicen tener un marido con sentido del humor son más felices de media que aquellas que dicen que su marido no destaca precisamente por su sentido del humor. Eso sí, manteniendo la nobleza, la sinceridad… Las mujeres que están casadas con un bufón son felices también… pero por lo general para ligar no conviene ser demasiado bufón con las mujeres, porque ellas, aunque quieren por supuesto a un hombre que las haga reír; también quieren a un hombre muy hombre, y eso es muy noble, muy varonil… Y si somos unos payasos absolutos pues perdemos esta varonilidad… Es cuestión de hallar el equilibrio entre ser divertidos por un lado; y ser nobles y sinceros, por otro.
  5. Que sea sociable y con éxito. A las mujeres no las gustan los hombres sin oficio ni beneficio. Podemos enamorar a una mujer con cosas de nuestra vida como tener una buena profesión, tener alguna afición interesante, tener planes de futuro… Y además, ellas siempre le dan mucha importancia al que un hombre sea sociable, que tenga buen trato con los demás, que sea buen conversador, sensato, que no sea ni demasiado violento ni demasiado sumiso en el trato social…


Cosas que a veces les gustan las mujeres de los hombres

  1. Que sea extrovertido. A pesar de los tópicos, es común que las mujeres que no tienen problemas de sociabilidad les atraigan bastante los hombres algo tímidos y un poco retraídos. Sí es cierto que a las mujeres más tímidas les puede atraer los hombres más extrovertidos, más espontáneos, con menos miedos sociales… Ellas se enamoran de extrovertidos porque compensan su mal trato social. Pero no tiene por qué ser así siempre, y yo recuerdo que por ejemplo, la chica de la que yo estaba enamorado en el insti era completamente tímida, introvertida… ¿qué sentiría ella por mí… ? No lo sé pero a veces entre tímidos también nos enamoramos.
  2. Que sea decidido. Ya sabemos que existe el tópico de que los hombres decididos, que cogen el peso de una relación sobre sus hombros, son más atractivos. Pero lo cierto es que a las mujeres más dominantes las suelen gustar tener a su lado a un hombre sumiso, algo bobalicón, que no se queje, que sepa fregar y planchar… y que sea en definitiva, un poco nenaza o un poco calzonazos. Aun así, a la mayoría de las mujeres las gustan los hombres decididos; pero no perdamos de vista ese pequeño porcentaje de mujeres que las gustan los hombres más tranquilos y sumisos.
  3. Que sea alto y fuerte. De normal a las mujeres las gustan los hombres bastante altos, al nivel de España pues rondando el 1,80. Pero a un porcentaje de mujeres no las gustan los hombres tan altos, y prefieren hombres más bien de su misma estatura, sobre el 1,60 o poco más. Además, a algunas de ellas las gustan los hombres un poco débiles y asténicos, flacosen definitiva, aunque a la mayoría los gustan los hombres de un tipo normal  (a pesar de los mitos, son muy pocas a las que gustan los hombres con un “tipo cachas” o muy musculado).
  4. Que sea un poco niño. Algunos hombres siguen manteniendo rasgos algo infantiles cuando llegan a la edad adulta. Son hombres divertidos, con mucha ilusión por todo, con normalmente una buena inteligencia, con muchos intereses,… Sí, son hombres algo “frikis”, intelectuales, algo tímidos, muy finos en su trato y en sus modales… Pero en cambio, a algunas mujeres las gustan los hombres más “hombres”, más maduros, con cara de hombres y no de niños, con un trato no tan fino y algo más varonil, con menos “pájaros en la cabeza” y ambiciones más pragmáticas… A veces incluso podemos intentar buscar nuestro equilibrio de seguir permaneciendo con algunos rasgos un poco niños; y a su vez incorporar en nosotros rasgos más de hombres adultos, como ser un poco más pragmáticos con nuestro futuro, tener ambiciones más concretas, no ser tan idealistas incluso…
  5. Que sea muy activo. Pues a muchas mujeres las atraen esos hombres que siempre están haciendo cosas, que nos proponen una cena tan pronto como nos proponen una escapada al campo, que no se pueden estar quietos ni un solo segundo, que si no están en el trabajo están en el gimnasio poniéndose en forma; que tienen amigos aún de casado y queda con ellos de vez en cuando (sólo o en pareja); que todos los sábados por la noche propone a su mujer ir a cenar fuera a un restaurante, y luego ir a tomar un helado, hasta terminar en la discoteca a las cuatro de la mañana, abrazándose y bailando con su mujer-novia… En cambio, a otras mujeres las atrae más los hombres más tranquilos, más caseros. Hombres que una vez han terminado con sus obligaciones de trabajo, se ponen delante de la tele y son capaces de estarse así tranquilos hasta que se van a la cama. Hombres algo más callados, con menos fuerza vital, un poco menos salvajes, de agradable compañía y agradable conversación, pero un poco sosostambién. Es una cuestión de gustos, aunque otra vez digo lo que antes: a la mayoría de las mujeres las gustan los hombres activos. Aunque un porcentaje menor de ellas prefieren los hombres más tranquilos y sin tantas energías, supongo que porque ellas son mujeres que también son tranquilas y que aspiran a una vida tranquila. No buscan las emociones de las personas activas…



Fuente: http://seduccionyautoayuda.com/que-le-gusta-a-una-mujer-de-un-hombre/

LA TRISTEZA Y LA PSICOTERAPIA.

Escrito por  Jaquelina Pievaroli

Hoy quisiera dedicar un artículo a una emoción que nos acompaña durante muchos momentos importantes de nuestras vidas y es la tristeza.

Una forma de cuidar nuestras emociones y ocuparnos de ellas es hablando sobre ellas, describirlas en sus características para que nos ayude a identificarlas y actuar sobre ellas para expresarlas y superarlas.

Hay ciertas características que son propias de todas las emociones y otras específicas. 

La tristeza como otras emociones se caracteriza por ser:
  • Un monto de energía que se crea como respuesta de una experiencia.
  • Un estado de ánimo que influye en nuestra forma de ver el mundo.
  • Una expresión de información sobre nosotros mismos y sobre nuestras necesidades.
  • Y por tener repercusiones fisiológicas, sobre nuestros pensamientos y nuestros comportamientos.


Aquellas características que son propias de la tristeza son:
  • Perder algo que queremos: la tristeza expresa que hemos perdido algo o alguien, los cuales deseábamos tener, pero por las circunstancias no podemos tenerlos. Quizás no hemos conseguido el trabajo por el que nos han entrevistado, o hemos perdido a un ser querido.
  • Sensación de soledad: surge cuando nos sentimos marginados de un grupo o sitio al cual queríamos pertenecer, o nos creemos abandonados física y/o afectivamente.
  • Aislamiento: produce un estado de retraimiento que nos ayuda a reflexionar y procesar lo ocurrido, facilitando así la mirada hacia nuestro interior.
  • Apoyo social: ésta emoción tiene la propiedad de generar empatía en el entorno social por lo que promueve el apoyo del grupo.


La fuerza y la duración con la que se presenta depende de varias situaciones.

Por un lado, tenemos el hecho concreto ocurrido y la integridad con la que podamos enfrentar dicho suceso, en ese momento de nuestras vidas.

Por el otro, está la perspectiva de poder o no cambiar la situación vivida y el grado de tolerancia a la frustración que tengamos.

Cuando hablamos de la tristeza no podemos dejar de tratar el tema de la 
autoestima, ya que el grado de tristeza fluctuará según el valor y la percepción que tengamos de nosotros mismos. 

Tampoco podemos dejar de nombrar la tolerancia a la frustración, ya que cuanto menos toleremos la decepción por la pérdida de lo que deseamos tener, mayor será la tristeza.

Psicoterapia

Cuando un paciente cuenta que está pasando por un momento en su vida que está triste, la psicoterapia se dirigirá hacia varios objetivos.
  • Aceptar la emoción  como un efecto natural en el ser humano frente a las pérdidas y frustraciones, y como tal darle el espacio para expresarse.
  • Permitirnos un tiempo para llorar, estar más retraídos y con menos actividades que de lo normal.
  • Tener mayor entendimiento sobre la causa presente que desencadenó la tristeza como también aquellas que arrastramos del pasado y que aprovechan éste suceso para aparecer a la luz de la conciencia.
  • Acceder a niveles más profundos en nuestra personalidad beneficiándonos del hecho que la tristeza nos ayuda a mirarnos internamente.


Estos propósitos son importantes porque liberar la emoción nos permite regularla y gestionarla con mayor facilidad.

La psicoterapia nos da un espacio para entender lo que nos pasa, para localizar de donde viene la tristeza y así superarla.

ACTITUDES POSITIVAS PARA SALIR ADELANTE.

Ver todo negro, todo negativo o tener una actitud positiva y ver el lado bueno de las cosas, influye claramente en los resultados que obtenemos. Debemos dejar claro que ser optimista no es lo mismo que ser frívolo o ingenuo.

Ver todo negro, todo negativo o tener una actitud positiva y ver el lado bueno de las cosas, influye claramente en los resultados que obtenemos. Debemos dejar claro que ser optimista no es lo mismo que ser frívolo o ingenuo. El optimista es aquel que percibe lo bueno de las diferentes circunstancias y, a partir de ello, intenta mejorar las posibilidades para enfrentar la situación. Una misma situación es percibida por dos personas de manera diferente y su planteamiento, por tanto, será diferente.

A las dificultades tenemos que tratar de verlas como oportunidades para hacernos más fuertes y mejorar nuestra autoestima. Las personas pesimistas interpretan la realidad desde su lado más negativo, lo que les asegura el sufrimiento y la imposibilidad de aportar soluciones constructivas. Las optimistas perciben lo mejor de cada situación, viven más felices y superan con más facilidad las complicaciones.

Debemos elegir los pensamientos y actitudes que resultan más convenientes. La vida está llena de momentos difíciles pero una actiutd positiva nos permite ser más equilibrados y obtener soluciones más constructivas. El pesimismo muchas veces oculta una falta de confianza en nosotros mismos, una autoestima baja. El proceso de mejora se puede conseguir y llevar a cabo en cualquier momento de nuestra vida.

La logoterapia es un método terapéutico que utiliza como elemento de curación la capacidad del individuo para pensar, hablar y hablarse a sí mismo, en positivo. La clave es restringir los pensamientos negativos y fomentar la fe en nosotros mismos, buscando en cada momento la respuesta más conveniente a nuestros problemas. No se trata de negar las dificultades, sino de trasmitirnos consignas que nos ayuden a superarlos.

Ser optimista nos servirá para vivir mejor, sentirnos mejor, proporciona fuerza y energía para enfrentarnos a las situaciones difíciles. Fijarnos en las cosas buenas de la vida nos ayudará a cambiar y sentirnos mejor.
  • Hacer todo lo posible por encontrar algo positivo de todas las situaciones. Es imposible que sean totalmente negativas. debemos relativizar la gravedad.
  • Si no encontramos la salida, es mejor reflexionar y o actuar de manera precipitada.
  • Cada tanto hacer un "recuento" de todo lo bueno que tenemos y recordar que hay muchas personas que están peor que nosotros.
  • Escuchar y valorar lo que nos dicen las personas que nos quieren.
  • Utilizar pensamientos positivos.
  • Desterrar el "no puedo".
  • Admitir nuestros errores.
  • Las dificultades son oportunidades para fortalecernos.



miércoles, 4 de diciembre de 2013

RECONOCER TUS ERRORES TE LIBERA.

Pedir perdón es difícil, pero es el primer paso para que nuestros fallos se vuelvan aprendizajes, además mejora las relaciones.


Aunque nuestro ego se resiste a admitir que hemos errado, asumir los propios errores y reconocerlos ante los demás es el primer paso para convertir nuestros fallos en aprendizajes útiles. Pedir disculpas a quienes nos rodean es otra habilidad social poco cultivada pero muy positiva para mejorar las relaciones.
"Admito que me equivoqué"; "lo siento, te debo una disculpa"; "reconozco que has sido un error de mi parte"; "al final la que tenías razón eras tu y no yo"; "he metido la pata". Frases como éstas suelen atragantársele a la mayoría de la gente y deben superar muchas resistencias psicológicas para salir de su boca.

¿Por qué cuesta tan trabajo aceptar los errores?

¿Por qué nos cuesta tanto reconocer ante los demás que nos hemos equivocado? La mayoría estamos de acuerdo con el dicho popular de que "errar es humano y corregir es de sabios", pero un escaso porcentaje de nosotros lo pone en práctica con naturalidad; la mayoría lo posterga, lo evita todo lo posible o ni siquiera se lo plantea.
"Una de las razones por la que nos resistimos tanto a admitir nuestros fallos ante los demás es que consideramos erróneamente que esto supone una muestra de debilidad o de incapacidad, cuando en realidad suele ser todo lo contrario: es una demostración de seguridad y confianza en uno mismo, y de nuestra capacidad de rectificar y aprender de los errores", explica Carmen Retuerce, experta en habilidades sociales.
Otra de las razones de las resistencias a reconocer una equivocación propia ante otra persona consiste en que "a menudo ello implica tener que pedirle después una disculpa, algo que muchos viven como una auténtica humillación o una forma de otorgar poder a otra persona sobre uno mismo".

¿Eres como un erizo?

A menudo nos cuesta reconocer nuestras equivocaciones simplemente porque la falta de práctica y de costumbre nos mantiene por una especie de una inercia mental, en una posición de autoprotección, es como cuando el erizo se transforma porque se siente amenazado.
Esta actitud nos muestra ante los demás como personas arrogantes e inflexibles, lo cual nos conduce no sólo a llevarnos y comunicarnos mal con ellos, y a sentirnos a disgusto con nosotros mismos. No reconocer los errores es el mayor de los errores y a su vez el origen de un camino que nos aleja de la gente, de la realidad y de la posibilidad de ser felices.

¿Cómo puedes cambiar?

Para salir de este pernicioso ciclo, la experta recomienda empezar por reconocer los fallos pequeños: "por ejemplo, hemos de bromear sobre una comida que no nos ha quedado rica o un despiste como el de perder las llaves. Esto nos dará práctica y soltura para reconocer errores importantes y abrir la puerta a una solución".
También puedes prestar atención a las personas humildes que no tienen reparos en pedir disculpas a los demás y comprobar el efecto positivo y de satisfacción de su actitud, tanto en ellos mismos como en los demás. El mundo no se acaba por pedir disculpas; realmente no pasa nada por hacerlo.
Una vez que se haya pedido perdón por un error considerable, hay que intentar corregirlo para no volver a cometerlo. Pero hay que hacerlo con la cabeza bien alta: no hace falta bajar la mirada ni avergonzarse; basta con reconocer el error y mostrar el deseo de que se acepten nuestras disculpas.
Cuando las disculpas nos las piden a nosotros y lo hacen con sinceridad, hay que aceptarlas y agradecerlas, en lugar de intentar machacar a esa persona. Así como tratamos a los demás, los demás tenderán a tratarnos a nosotros.

Fuente: http://www2.esmas.com/mujer/dietas-y-ejercicios/psicologia/196894/reconoce-errores-libera-aprende-convierte-fallos-disculpas-relaciones-psicologia-persona/

NO CAIGAS EN EL ERROR: LAS 10 COSAS QUE TU PAREJA NO TIENE PORQUÉ SABER DE TÍ.

La confianza mutua es uno de los valores esenciales en el buen funcionamiento de una pareja. En la medida en que seamos capaces de abrirnos a la otra persona y depositar en ella la confianza necesaria para compartir problemas o preocupaciones que con otras personas nos guardaríamos en nuestro fuero interno, así funcionará la relación. Si, por el contrario, nos reservamos información –sea esta sensible o no–, en muchos casos, será como mentir o engañar a la otra persona. Y, si examinamos la motivación que nos lleva a ocultar dichos datos, quizá nos encontremos en nuestro fuero interno con una fea realidad.

Esta parece ser una noción popularmente compartida sobre la vida en pareja en la que, claro está, hay un alto porcentaje de verdad. Sin embargo, dicha percepción puede dar lugar a perversiones altamente perjudiciales para la pareja, sobre todo en aquellos casos en los que esta no se encuentre lo suficientemente asentada o, como ocurre con los adolescentes, se considere que la relación no funciona si no proporcionamos toda nuestra información personal (y privada) a la otra persona.

A continuación presentamos diez ejemplos de información que puede resultar irrelevante, o incluso perniciosa, en las dinámicas de toda pareja. Ello no quiere decir que deba ocultarse siempre y en todos los casos, pero sí que puede hacernos reflexionar sobre lo que consideramos esencial que la otra persona sepa. ¿Realmente es necesario?

El pin de la tarjeta de crédito

Aunque en algunos casos debamos comunicar dicha información por comodidad o por emergencia, debemos tener cuidado con ello si, sobre todo, la relación no está consolidada o si la convivencia no exige compartir dicho conocimiento. Además, puede ser una información sensible en ambos sentidos: si de repente se produce una ruptura y hay algún dato en nuestra cuenta corriente que nos resulte chocante, tendremos muy claro quién es el principal sospechoso.

Las contraseñas de nuestras cuentas de correo

Un caso muy semejante al anterior, y que aunque puede no ser tan sensible en algunos aspectos (no hay dinero de por medio) puede dar lugar a tentaciones muy peligrosas, especialmente en el caso de que sospechemos de una infidelidad. Y, como ocurría con las tarjetas de crédito, la información que descubramos puede ser tan ambigua que nos conduzca a especular por derroteros inadecuados.

La vida sexual de tus mejores amigos

Cuando un amigo te cuenta su vida amorosa, o directamente, la sexual, probablemente se trata de una confidencia entre él y tú así que, por muchas ganas que tengamos, debemos evitar salir corriendo para airearlo delante de nuestra pareja. Algo semejante ocurre con los problemas familiares u otros conflictos que aluden a lo más íntimo de la persona. La mayor parte de amigos es consciente de que un alto porcentaje de la información que transmiten a sus colegas irá a parar a las parejas de estos, pero eres tú el responsable de que dicho porcentaje no alcance el 100%.

Tu historial sentimental

Una relación sana es aquella en la que se tiene constancia de los antiguos novios de la pareja,  pero todo tiene un límite. Aunque hay quien prefiera conocer toda la experiencia amatoria previa con pelos y señales, en otros casos resulta altamente perjudicial puesto que se trata de uno de los activadores más rápidos de los celos.

Todo lo que se te pasa por la cabeza

Este es un consejo que puede extenderse a cualquier asunto relacionado con tu vida privada o la profesional: piensa dos veces antes de hablar, puesto que puedes estar expresando en voz alta una idea inadecuada o una mera intuición. En muchas ocasiones, ser una cascada de propuestas (“podríamos”, “¿por qué no haces…?”, “a lo mejor” y un largo etc.) sólo conduce a la confusión y ese “pensar en voz alta” puede meternos en un buen lío.

Cuándo has pasado al baño

Como dice el refrán, la confianza da asco. A veces, literalmente. Por alguna extraña razón, hay quien cree que el colmo de la intimidad es la escatología y comunicar a nuestra pareja nuestros hábitos higiénicos con pelos y señales. Mantengamos el romanticismo y, salvo casos de enfermedad en los que no nos quede otra, guardémonos para nosotros lo que ocurre en el cuarto de baño.

Lo atractiva que es esa persona con la que nos acabamos de cruzar

A algunas personas, generalmente del sexo masculino, se les suele olvidar que se encuentran en compañía de su pareja cuando se giran para chequear de pies a cabeza a la señorita o señorito con el que se acaban de cruzar y, en casos extremos, realizar un comentario políticamente incorrecto. Si ya es censurable hacerlo aunque nos encontremos con los amigotes, más aún lo es si estamos en compañía de nuestra amada. Asunto diferente es, claro está, expresar en un clima de confianza tus preferencias estéticas.

El número de goles que lleva Cristiano en la temporada 2013-2014

Compartir aficiones es saludable, pero si no es así, quizá no debamos intentar por todos los medios posibles que nuestra pareja comparta esa obsesión que nos gusta llevar hasta sus últimas consecuencias. Es decir, si queremos que se aficione al fútbol, quizá sea contraproducente que este sea el único tema del que hablemos en nuestro tiempo libre, especialmente si se trata de un tema continuamente presente en los medios de comunicación y en las conversaciones del día a día.

Lo que escribes con tus amigos

Debemos ser hábiles para comunicar a nuestras parejas el contenido relevante de nuestras conversaciones o diálogos cibernéticos con los amigos sin tener que imprimirle los correos electrónicos o mostrarle el mensaje que te acaban de mandar, puesto que en muchos casos, puede haber bromas privadas o referencias a terceras personas que no tienen otro destinatario más que tú.

Lo que tu familia o amigos piensan de ella

Puede parecer cobardía, pero en ocasiones, es preferible callarnos opiniones negativas o, simplemente, dolorosas, si queremos preservar una buena relación entre nuestra pareja y nuestro círculo personal. Es difícil trasladar el contextoen el que se expresa una opinión a otro completamente diferente y lo que en ocasiones era un comentario constructivo, en otro ambiente, puede parecer completamente destructivo, así que tengamos cuidado con el teléfono escacharrado.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-12-02/no-caigas-en-el-error-las-10-cosas-que-tu-pareja-no-tiene-por-que-saber-de-ti_59077

lunes, 2 de diciembre de 2013

ONCE RECOMENDACIONES PARA MEJORAR LA VIDA SEXUAL DE PAREJA....

Se habla mucho acerca de técnicas para disfrutar más las relaciones sexuales. Cada pareja sabe qué cosas le dan resultado, y con el tiempo van conociéndose y aprendiendo las cosas que le gustan al otro. A continuación encontrarás 11 consejos que, definitivamente, van a serles muy útiles:

1. Mejor Preámbulo
¿Sientes que tu pareja acelera o se saltea la parte más excitante de hacer el amor? Tal vez necesita ayuda para relajarse. Pídele que se eche y se quede quieto mientras tú lo acaricias y besas durante media hora, aproximadamente. Que él no te haga nada a ti mientras tanto. Quienes no pasan esta prueba normalmente se aceleran o se saltean el preámbulo de la relación sexual, y esto hace que su vida sexual sea menos satisfactoria. Afortunadamente para tu pareja, este test es la terapia que necesita. Hazlo hasta que pase la prueba.

2. Mejor Sexo Oral
Prueben hacerlo en las escaleras. Esto funcionará para ambos. Simplemente échate en las escaleras (sobre almohadas para mayor comodidad), con la cabeza de tu pareja entre tus piernas en un escalón inferior. Esto le facilita el movimiento del cuello y la cabeza. Y les da a los dos una mejor vista.

3. Mejor Intimidad
Para que una mujer logre orgasmos impresionantes, no sólo necesita la ayuda de su pareja sino que los dos necesitan confianza y cariño. Para reforzar ese sentimiento, guarden un tiempo para demostrarse el cariño y afecto que tienen por su pareja: Siéntate de espaldas a la pared, y que tu pareja se eche, apoyando su cabeza sobre tus piernas y abrázala cariñosamente. Sientan el cariño del otro. Sientan latir sus corazones. Luego intercambien lugares y repitan este momento. Pueden hacer esto vestidos o desnudos, antes de hacer el amor o en cualquier momento.

4. Mejores Besos
Los labios son muy sensibles, es más, son la única parte del cuerpo que tiene más nervios y más sensibilidad que el clítoris. Prueben variar sus besos, entre estos cinco tipos: 
  • Deja que sus labios se resbalen entre los tuyos como si estuvieras comiendo pudín que se está chorreando de una cuchara.
  • Mordisquea sus labios con los dientes, presiona con los labios.
  • Succionar su lengua estimulará a las glándulas de saliva que hay debajo, y que producen una saliva que es muy dulce.
  • Respirar sobre labios húmedos, inhalando o exhalando, es extremadamente sensual y excitante.

5. Mejor Sexo Matutino
La Estrella de Mar es una excelente posición para el sexo matutino, para evitar la visión y olor quizás no muy agradable de una pareja recién despertada. Funciona así: la mujer se echa boca arriba, y el hombre se eche a su derecha, apoyado en su costado izquierdo. Ella levanta su pierna derecha y él coloca su pierna derecha debajo, sobre la pierna izquierda de ella. El muslo derecho de él debe quedar entre las piernas de ella. De la cintura para arriba, pueden acomodarse como quieran, no tienen que estar pegados, o si prefieren besarse pueden estar muy cerca. Esta es una excelente posición cuando están cansados, porque la Estrella de Mar es fácil de lograr y ninguno tiene que sostener el peso del otro. Además se le pueden hacer muchas pequeñas variaciones.

6. Mejor Juguete Sexual
Las almohadas comunes y corrientes son los más ignorados juguetes sexuales. Denle un poco de sabor a su vida sexual esta misma noche, con una o dos almohadas estratégicamente colocadas:

  • Apiladas detrás de su espalda: A los hombres les fascina ver cómo les hacen sexo oral, por eso si él está más levantado y cómodamente apoyado, podrá ver todo lo que su pareja le hace.
  • Colocadas debajo de su pecho: Esto le da a él una mejor posición y más comodidad a su cuello mientras te hace sexo oral a ella.
  • Apiladas en una esquina: Creen un nuevo espacio que esté listo para hacer el amor (y deshacerse de las evidencias con rapidez).

7. Mejor "Punto"
Todos saben acerca del clítoris; incluso sobre el Punto G. Pero un punto de placer que puede que ninguno de los dos conozcan es el cuello uterino o cervix, que es la entrada al útero y además es un órgano rico en terminaciones nerviosas altamente sensibles. Pocas mujeres saben que la fricción del cervix con la punta del pene puede producir un orgasmo. Prueba echarte boca arriba con las piernas levantadas -esto acorta el tracto vaginal y hace más accesible el cervix.


8. Mejor Orgasmo
Para disfrutar del sexo más intenso y satisfactorio, enfoquen su atención en su propio placer. Esto va sobre todo para las mujeres, ya que aquellas que experimentan el mayor placer sexual y los orgasmos más frecuentes son las que tienen menos distracciones durante el sexo. Esto significa que se concentraron en su excitación y placer mientras hacían el amor. ¿La principal distracción de las mujeres que no llegaron al orgasmo? Preocupación por su apariencia. Si una mujer está preocupada e insatisfecha con su apariencia física, es más difícil que se deje llevar. Pistas para comprobar si sus preocupaciones por su físico están interfiriendo en una buena relación sexual:
  • Normalmente quiere que las luces estén apagadas.
  • Rara vez deja que su pareja la vea desnuda.
  • Se preocupas por cómo la ve su pareja durante el coito.
Para acabar con esas ansiedades que interfieren con el placer sexual, la mujer debe concentrarse en "el momento", en sentir cada caricia, cada contacto, beso y sonido. Pruébenlo esta noche.

9. Mejor Estimulación Olfativa
La forma más segura de excitarse está en sus narices: La sexualidad está estrechamente vinculada con tu olfato. Para lograr lo máximo de tu sentido más sexy, prueben una de estas sugerencias.
  • Para que los dos se exciten: Evoquen el mejor olor del otro y recuerden la primera vez que lo sintieron. Déjense llevar por lo que sintieron esa vez.
  • Para mantenerse cerca: Cuando él esté de viaje usa una camisa suya para dormir. Cuando ella viaje, empaca una prenda suya para acortar la distancia entre los dos.
  • Para intensificar los momentos después del sexo: sientan el olor de las sábanas después de hacer el amor, y coméntenlo.
  • Para amistarse después de una pelea: acuérdense del olor erótico del otro.

10. Mejor Sincronización
Durante los cinco días posteriores al final del periodo, por lo general los orgasmos de una mujer pueden ser más frecuentes y placenteros que en cualquier otro momento del mes. Muchas mujeres sostienen que cuando mejor se sienten es en esta época -después de dejar de sangrar, pero antes de que aparezcan los síntomas premenstruales- es entonces cuando son más sensibles. Traten de programar tiempo exclusivamente para hacer el amor entre el quinto y décimo día de su ciclo. Puede que lo disfruten tanto que acaben haciéndolo más seguido.

11. Mejor Comunicación
Compartan sus fantasías, sus deseos, lo que les gusta y lo que no. Recuerden, la mejor manera de obtener algo, es pidiéndolo. Por lo general, las parejas que declaran tener las mejores relaciones sexuales, son las que tienen muy buena comunicación, dentro y fuera del dormitorio.



Fuente: http://psicologa-actual.blogspot.com.es/2008/05/se-habla-mucho-acerca-de-tcnicas-para.html

LA IMPORTANCIA DE NO QUERER TENER LA RAZÓN.

A veces hay enseñanzas que, por sencillas, se nos pasan desapercibidas. O, por el contrario, al haberlas leído, visto o escuchado tantas veces creemos que “ya las tenemos”. Suelen ser ideas simples pero complejas de llevar a cabo, y casualmente la mayoría de ellas son centrales, fundamentales, algo así como la base sobre la cual se edifica todo lo que con tanto esfuerzo intentamos construir.

Eckhart Tolle nos habla de que uno de los mecanismos más fuertes del ego es el de querer siempre tener razón. En Un curso de Milagros aparece también esta idea, y sin duda podemos encontrarla si hacemos un rastreo en la profundidad de cada una de las filosofías que más nos resuenen como verdaderas. Nos parece sencilla, es cierto. Pero hagamos silencio, y con esta idea en el corazón salgamos a vivir un día cualquiera de nuestra vida. Durante todo ese día dediquemos nuestra atención a observarnos y a observar. En nuestro encuentro con los otros, en nuestro actuar con las cosas y con la naturaleza, e incluso en nuestra relación con el devenir de los acontecimientos, se nos filtra todo el tiempo el mecanismo de “querer tener razón”. Queremos usar las cosas, la naturaleza y los acontecimientos en función de unas pautas que nosotros establecemos de antemano, loables tal vez, altruistas, o simplemente prácticas o marcadas por nuestro deseo. ¿Pero cuántas veces nos situamos limpios y abiertos ante el otro o ante cualquier cosa o acontecimiento, simplemente para relacionarnos con él de corazón y ver qué tiene para traernos?

El querer tener razón es la fuente de conflictos más grande entre los seres humanos, y se manifiesta día a día, minuto a minuto. Recuerdo ahora una frase de Violeta Parra en una canción: “Por un puñado de tierra no quiero guerra”. ¿En cuántas pequeñas o grandes batallas cotidianas nos sumimos por un pequeño puñado de tierra en el que nuestro ego pueda sentirse seguro hasta la próxima contienda? En realidad, de lo único que podemos estar seguros es de que en ese terreno las batallas nunca terminan y que siempre habrá una próxima, hasta que podamos desactivar nuestros mecanismos.

Para contrarrestar o intentar desactivar esta tendencia a mí me ayuda tener preguntas claves que recuerdo en los momentos en que la tendencia aparece y, al menos, la puedo reconocer. Una de esas preguntas es: “¿qué es lo importante?”.

Cuando estamos frente a otro ser humano, cada uno de nosotros está parado ahí, sin darse cuenta, detrás de una gran mole de identificaciones. Ejemplo: soy Gabriela, mamá de Ana y Pedro, librepensadora y sensible, ex maestra waldorf, buen ser humano promedio con sus luces y sus sombras, que cocina rico y come sano salvo excepciones, que opina esto sobre esto y aquello sobre aquello, que es amiga de fulanita y no se banca a menganita, que tiene tal amor posible o imposible y tales dolores en su historia, etc, etc, etc. Y allí enfrente está el otro con su propio bagaje coleccionado a través de los años. En el medio van y vienen los juicios y prejuicios que cada uno hizo o tiene sobre el otro. Y encima, cada cual pone en juego en el encuentro esta necesidad de querer tener razón. Vista así la escena, la posibilidad de encuentro verdadero entre esos dos seres humanos aparece, como mínimo, lejana.


Y sin embargo, si miramos a los ojos al otro e intentamos despojarnos de todo o de buena parte del equipaje mencionado, y recordamos la pregunta: “¿qué es lo importante?”, tal vez la posibilidad de encuentro se acerque.


Lo estoy diciendo aquí, no porque para mí sea pan comido sino precisamente porque es una asignatura pendiente que cada día me exige trabajo y atención y que más de una vez se me pierde debajo de funcionamientos automáticos. Cabe aclarar que el problema no está en tener opiniones, en el mundo es vital e incluso sanador saber qué opinamos, qué deseamos y qué necesitamos desde nuestra esencia, precisamente para poder permanecer en él con libertad y eligiendo a conciencia cada paso que damos. El problema está en creer que somos lo que opinamos, y en esa sutil diferencia hay todo un universo que puede acercarnos o alejarnos. A menudo olvidamos lo que en verdad somos, y ese ser profundo y verdadero tiene poco que ver con la visión pequeña y de momento desde la cual una opinión nace, por más que uno la sostenga durante toda la vida.

Hijos y padres se pelean por querer tener razón. Amigos se separan, relaciones se dificultan, proyectos admirables se complican, incluso entre gente bien intencionada y consciente. Muchas veces hasta los aprendizajes más bonitos y más profundos se convierten si nos descuidamos en nuevas banderas que defender.


En cuanto a eso y para terminar, me gusta la simpleza con que Un Curso de Milagros habla sobre estos temas. La defensa y el ataque no existen, la mejor defensa es deponer las armas pues si nos defendemos, si estamos a la defensiva, no hacemos otra cosa que conferirle realidad al ataque y a la separación. De la mano de las preguntas “¿qué es lo real?”, y “¿qué es lo importante?” podemos ir llegando a vislumbrar el amor detrás de todas las máscaras, el ser propio y el ajeno intentando volver a reunirse desde la hermosura de una individualidad que sume, que abra puertas, que abrace.

“Solo el amor alumbra la maravilla,
solo el amor convierte en milagro el barro.” Silvio Rodríguez


Autora: Gabriela Alberoni. V.G.B., Abril 2010.

Fuente: http://www.caminosalser.com/i1002-recordando-la-importancia-de-no-querer-tener-razon/